En esta ocasión, nuestras ayudantes han preparado una selección de libros de príncipes y princesas, para ver qué cuentos se llevan más. Tenemos desde los clásicos hasta los más modernos, grandes o de bolsillo. No te lo pierdas y llévate alguno prestado.
¡Bienvenidos!
Os damos la bienvenida a la biblioteca del CEIP Padre José Casal Carrillo. En este pequeño rincón pretendemos promover el gusto por la lectura y compartir todo lo que hacemos para convertir a nuestros jóvenes en buenos lectores.
"Lee y conducirás; no leas y serás conducido"
Santa Teresa de Jesús
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miércoles, 6 de mayo de 2015
viernes, 30 de mayo de 2014
El Pez Paco. El cuento de nuestro colegio
Hoy tenemos una noticia muy emocionante para nosotros: ¡por fin hemos terminado definitivamente el cuento que estábamos haciendo desde el mes pasado! Ha sido un proyecto duro porque hemos implicado a todo el colegio, a todo el alumnado y a todo el profesorado, y ha sido más compilado de lo previsto coordinar a todo el centro. Pero ya está conseguido.
El proceso ha sido muy enriquecedor: el cuento fue comenzado por los niños y niñas de tres años, quienes asentaron las bases del cuento. Luego, el trocito de cuento fue pasando de aula en aula, subiendo en nivel, hasta llegar a los niños y niñas de sexto, quienes propusieron un final adecuado a la historia. Igualmente, todas las ilustraciones han sido elaboradas por el alumnado.
Personalmente, tengo que decir que el cuento ha quedado bastante coherente, además de que el resultado ha sido una historia bonita, llena de valores positivos y educativos, y lo mejor de todo, los estudiantes han disfrutado participando en una gran actividad a nivel de grupo y centro que, además, les ha servido para trabajar el diálogo, debate, elaboración de narraciones, expresión de opiniones...
Ahora llega otro gran momento: contarles el cuento a todos y a todas... ¿estaremos a la altura de este gran cuento?
jueves, 12 de diciembre de 2013
La tortuga y la liebre
De nuevo presentamos una de las fáculas populares atribuidas a Esopo, aunque reescrita posteriormente por muchos autores literarios: La tortuga y la liebre.
¿Qué adulto no conoce esta fábula? En ella se trabajan muchos valores como la perseverancia, el valor y la creencia en las posibilidades de uno mismo; en la lucha constante y la confianza. Pero además, trabaja sobre otros contravalores, como la arrogancia, el menosprecio hacia los demás y sus diferencias, y la subestimación (junto con la sobrestimación).
Esta fábula nos invita a reflexionar sobre nosotros mismos, a conocernos mejor y valorarnos en función de nuestras capacidades. Nuestras limitaciones psicológicas son siempre más fuertes que las limitaciones físicas.
Así, en el aula específica de nuestro colegio trabajamos a través de estas fábulas para desarrollar valores. Igualmente, podemos usarlo en aulas de infantil y, con actividades adecuadas a la edad, podríamos usar esta y otras fábulas en Primaria.
Por cierto, esta fábula trabaja valores similares a otra historia menos conocida pero también muy, muy didáctica que siempre me encanta repasar: El desafío del caracol.
Por cierto, esta fábula trabaja valores similares a otra historia menos conocida pero también muy, muy didáctica que siempre me encanta repasar: El desafío del caracol.
Así os dejamos con la citada historia, que fue adaptada en su día por Walt Disney en 1935:
En el mundo de los animales vivía una liebre muy orgullosa, porque ante todos decía que era la más veloz. Por eso, constantemente se reía de la lenta tortuga.
-¡Miren la tortuga! ¡Eh, tortuga, no corras tanto que te vas a cansar de ir tan de prisa! -decía la liebre riéndose de la tortuga.
Un día, conversando entre ellas, a la tortuga se le ocurrió de pronto hacerle una rara apuesta a la liebre.
-Estoy segura de poder ganarte una carrera -le dijo.
-¿A mí? -preguntó, asombrada, la liebre.
-Pues sí, a ti. Pongamos nuestra apuesta en aquella piedra y veamos quién gana la carrera.
La liebre, muy divertida, aceptó.
Todos los animales se reunieron para presenciar la carrera. Se señaló cuál iba a ser el camino y la llegada. Una vez estuvo listo, comenzó la carrera entre grandes aplausos.
Confiada en su ligereza, la liebre dejó partir a la tortuga y se quedó remoloneando. ¡Vaya si le sobraba el tiempo para ganarle a tan lerda criatura!
Luego, empezó a correr, corría veloz como el viento mientras la tortuga iba despacio, pero, eso sí, sin parar. Enseguida, la liebre se adelantó muchísimo.Se detuvo al lado del camino y se sentó a descansar.
Cuando la tortuga pasó por su lado, la liebre aprovechó para burlarse de ella una vez más. Le dejó ventaja y nuevamente emprendió su veloz marcha.
Varias veces repitió lo mismo, pero, a pesar de sus risas, la tortuga siguió caminando sin detenerse. Confiada en su velocidad, la liebre se tumbó bajo un árbol y ahí se quedó dormida.
Mientras tanto, pasito a pasito, y tan ligero como pudo, la tortuga siguió su camino hasta llegar a la meta. Cuando la liebre se despertó, corrió con todas sus fuerzas pero ya era demasiado tarde, la tortuga había ganado la carrera.
Aquel día fue muy triste para la liebre y aprendió una lección que no olvidaría jamás: No hay que burlarse jamás de los demás. También de esto debemos aprender que la pereza y el exceso de confianza pueden hacernos no alcanzar nuestros objetivos.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
El león y el ratón
Un día un gran león
dormitaba bajo el sol cuando un ratoncito pasó corriendo sobre su pata y le
despertó. El león estaba a punto de comérselo cuando el ratón gritó:
-Por favor, señor,
dejadme marchar. Quizá algún día podré seros útil.
Al león le hizo reír la idea de que un ratón tan
pequeño pudiera servirle de ayuda alguna vez. Pero era un animal noble y lo
dejó partir.
Poco tiempo después, el
león cayó preso en una red. El animal se debatió con furia, pero las cuerdas
eran demasiado fuertes. Entonces rugió con toda su potencia. El ratoncito le
oyó y corrió hacia donde se encontraba.
-No te muevas león, y yo
te libraré. Voy a roer las cuerdas.
El ratón cortó las cuerdas con sus afilados
dientecillos y el león pudo escaparse de la red.
-Una vez te reíste de
mi- dijo el ratón.- Pensaste que yo era demasiado pequeño para serte de alguna
ayuda. Pero ya lo ves, debes la vida a un pequeño y humilde ratoncito.
Fábula de Esopo, reescrita por La Fontaine o por
Samaniego
Etiquetas:
Fabulas cuentos e historias,
Lecturas E. Infantil
martes, 5 de noviembre de 2013
El ratón de campo y el ratón de ciudad
De nuevo comienza el trabajo con un nuevo relato en nuestra aula específica. Recién comenzando la semana, los niños y niñas del aula trabajan el cuento del Ratón de Campo y Ratón de Ciudad, una fábula atribuida tradicionalmente a Esopo (recopilada por otros autores posteriores, como Jean de La Fontaine) que trata de transmitir varias moralejas, pero fundamentalmente, aquella que expresa que "más vale una vida modesta en paz y sosiego que todo el lujo del mundo con peligros y preocupaciones".
Por supuesto, esta fábula se puede trabajar en otros muchos cursos de edades diferentes, como en Infantil, primer ciclo de Primaria... haciendo lecturas colectivas, extrayendo ideas principales, buscando nuevas versiones, ilustrando el cuento, etc.
Os dejamos aquí la fábula rescatada de Guíainfantil.com, dándole por supuesto las gracias por su enorme trabajo, que desde la biblioteca seguimos con gusto.
Érase una vez un ratón que vivía en una humilde madriguera en el campo. Allí, no le hacía falta nada. Tenía unacama de hojas, un cómodo sillón, y flores por todos los lados.Cuando sentía hambre, el ratón buscaba frutas silvestres, frutos secos y setas, para comer. Además, el ratón tenía una salud de hierro. Por las mañanas, paseaba y corría entre los árboles, y por las tardes, se tumbaba a la sombra de algún árbol, para descansar, o simplemente respirar aire puro. Llevaba una vida muy tranquila y feliz.
Un día, su primo ratón que vivía en la ciudad, vino a visitarle. El ratón de campo le invitó a comer sopa de hierbas. Pero al ratón de la ciudad, acostumbrado a comer comidas más refinadas, no le gustó.
El valor de la pazY además, no se habituó a la vida de campo. Decía que la vida en el campo era demasiado aburrida y que la vida en la ciudad era más emocionante.Acabó invitando a su primo a viajar con él a la ciudad para comprobar que allí se vive mejor. El ratón de campo no tenía muchas ganas de ir, pero acabó cediendo ante la insistencia del otro ratón.Nada más llegar a la ciudad, el ratón de campo pudo sentir que su tranquilidad se acababa. El ajetreo de la gran ciudad le asustaba. Había peligros por todas partes.Había ruidos de coches, humos, mucho polvo, y un ir y venir intenso de las personas. La madriguera de su primo era muy distinta de la suya, y estaba en el sótano de un gran hotel.Era muy elegante: había camas con colchones de lana, sillones, finas alfombras, y las paredes eran revestidas. Los armarios rebosaban de quesos, y otras cosas ricas.En el techo colgaba un oloroso jamón. Cuando los dos ratones se disponían a darse un buen banquete, vieron a un gato que se asomaba husmeando a la puerta de la madriguera.Los ratones huyeron disparados por un agujerillo. Mientras huía, el ratón de campo pensaba en el campo cuando, de repente, oyó gritos de una mujer que, con una escoba en la mano, intentaba darle en la cabeza con el palo, para matarle.El ratón, más que asustado y hambriento, volvió a la madriguera, dijo adiós a su primo y decidió volver al campo lo antes que pudo. Los dos se abrazaron y el ratón de campo emprendió el camino de vuelta.Desde lejos el aroma de queso recién hecho, hizo que se le saltaran las lágrimas, pero eran lágrimas de alegría porque poco faltaba para llegar a su casita. De vuelta a su casa el ratón de campo pensó que jamás cambiaría su paz por un montón de cosas materiales.
Por supuesto, esta fábula se puede trabajar en otros muchos cursos de edades diferentes, como en Infantil, primer ciclo de Primaria... haciendo lecturas colectivas, extrayendo ideas principales, buscando nuevas versiones, ilustrando el cuento, etc.
jueves, 10 de octubre de 2013
¡Ojalá no hubiera números!
En nuestro centro se está trabajando con el libro ¡Ojalá no hubiera números! para concienciar desde pequeños al alumnado de la importancia de las matemáticas en la vida cotidiana. Y decimos desde pequeños porque trabajamos con este libro en la clase de 5 años de E. Infantil, a través de la lectura de la maestra en voz alta y reflexionando sobre todo lo que en el libro ocurre.
Los niños y niñas se muestran muy atraídos por dicha lectura y comprenden la necesidad de los números para su propia experiencia diaria.
Además, queremos incorporar el siguiente documento de trabajo realizado por Mª Dolores Álvarez Sánchez, muy interesante y que queremos compartir:
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